Del Imperio Romano al Imperio Socialista

Del Imperio Romano al Imperio Socialista

{mosimage}Castelldefels se ha vestido de júbilo y alegría para acoger su Fiesta Mayor. Una fiesta que comenzó pasada literalmente por agua, ya que la lluvia caída el domingo impedía no sólo el paso a través de varios puentes de la ciudad, sino que también obligó a suspender una actuación musical, y a realizar el pregón dentro del Ayuntamiento. Pregón, por cierto, divertido que nos recordó aquellos tiempos en los que Castelldefels era un pueblo y no una ciudad como ahora. Tiempos en los que cuando llovía, la avenida Constitución parecía más un “rompeolas” que otra cosa. Divertido para algunos claro, pero todavía recuerdo como hace apenas unos años muchos vecinos fueron evacuados de sus casas por medio de lanchas acuáticas. La naturaleza tiene la culpa de que llueva (faltaría más), pero no tiene la culpa de que un partido y un alcalde, de cuyo nombre no quiero acordarme, permitiese que le construyesen una presa artificial llamada autopista C-32 que cruza la ciudad de punta a punta y que impide el paso del agua de la montaña hacia el mar.

Nadie tiene la culpa de que la ciudad (antes pueblo) de Castelldefels se encuentre elevada escasamente sobre el nivel del mar. Sin embargo, sí que existen responsables de que barrios como Montemar y Bellamar todavía no gocen de alcantarillado. Sí que hay responsables de la pésima movilidad de nuestra ciudad, que se encuentra dividida por una autopista, una autovía y por la vía del tren, lo que obliga a la construcción de pasos subterráneos y de puentes que, al inundarse, provocan el aislamiento de barrios enteros. Faltaría más que se hubiesen realizado obras de mejoras en los últimos años (para evitar salir siempre en los sucesos del telediario), pero para cuándo tendremos una apuesta valiente y decidida para realizar un plan integral de recogida y canalización de aguas pluviales y fecales, junto con una correcta dotación de arterias y vías de comunicación que garanticen la interconexión de los barrios siempre que llueva. ¿Alguien se imagina qué pasaría si cada vez que lloviese se cortase la Av. Diagonal o la Gran Via de Barcelona? ¿Por qué tenemos que sufrir en Castelldefels cualquier mínima indolencia climática como si se tratase del diluvio universal?

Sin embargo, no se preocupen. Los romanos, que eran muy listos, ya inventaron hace mucho tiempo el clásico “panem et circenses” (pan y circo) que utilizaban para poder gobernar a su antojo, teniendo contentas a las masas a través de repartir en fiestas panes gratuitos o a bajo precio y entradas para el circo. Veinte siglos después, los socialistas, que superan con creces el ingenio romano, hacen lo propio con la misma receta.

Manuel Reyes
Grupo Municipal Partido Popular de Castelldefels