El nacimiento de un hijo

El nacimiento de un hijo

{mosimage}La construcción de los roles de padre y madre
Ante el inminente nacimiento de un bebé, los padres intentan prepararse adecuadamente para la llegada del mismo de todas las maneras que acostumbran a encontrar a su alcance. La dinámica en la familia se va a modificar porque habrá otro, un pequeño, que alterará lógicamente las rutinas existentes hasta entonces.

En la actualidad, hay muchos recursos disponibles, en el entorno social, para que las madres puedan ir adaptándose al estado de embarazo y futura maternidad: información en prensa escrita dirigida especialmente a la futura madre, libros divulgativos específicos para mamás, cursos de preparación al parto donde se espera que vaya el padre pero donde si no va, no pasa nada porque en realidad parece que quien los precisa de veras es la madre…y, además, todo el sumergimiento en la maternidad que la futura madre realiza acompañada por todos los cambios físicos experimentados y sensaciones nuevas que le harán tomar conciencia de su inminente realidad, son estas circunstancias las que favorecen especialmente la construcción del rol materno.  Pero el padre, aunque parte implicada al mismo nivel que la mamá, tendrá mucha más dificultad en construir su futuro rol porque su circunstancia personal y social difiere mucho de la de la madre. Cada vez más se escribe sobre el padre y sus funciones pero sigue siendo insuficiente para poder facilitarle la construcción  de su lugar de futuro padre.

En la actualidad, la persona que puede ayudar más a este padre a acercarse hacia la paternidad posiblemente sea la futura madre. Ella es la que tiene favorecido, entre otras cosas, un mayor acceso a la información y es por ello por lo que así puede contribuir a transmitírselo al padre, aprovechando así para compartir dudas e inquietudes.

A veces, ocurre que los nueve meses pasan demasiado rápido para que el padre pueda tomar conciencia del nacimiento de su hijo y todo lo que ello pueda implicar, y entonces puede aparecer, de pronto e inesperadamente, una gran inseguridad que lleve al padre a tener grandes dificultades para responsabilizarse del bebé tal y como lo hace la madre.
Son momentos donde los enfados de la pareja son totalmente contraproducentes y no solventan nada. La comprensión de problema por la pareja facilitará que el padre se atreva a implicarse en las rutinas y cuidado del niño, tal y como viene haciéndolo la madre.

En definitiva, el rol del padre sigue siendo de más difícil construcción que el de la madre y por eso hay que ponerle especial atención a la pareja para conseguir detectar estas dificultades, y así intervenir en la búsqueda de una solución.

Mónica Dosil
Psicóloga Isep Clinic
clinic.castelldefels@isepclinic.es