Homo Economicus – El Plan

Antonio Fernández

{mosimage}En todos los principios de año solemos hacernos promesas del género: ”Este año dejaré de fumar, volveré con el inglós o adelgazaré”. Ahora bien, desde el punto de vista económico-financiero, habría también que preguntarse cuáles son nuestros deseos y qué tiempo dedicamos a planificar lo que haremos para conseguirlo.

La economía personal debería estar entre estos bien intencionados propósitos navideños, pero casi nunca es así. Muchos creen, y confían, que trabajando duro su parte financiera se resolverá por sí sola. Lamentablemente no es suficiente. Con perspectivas económicas cíclicas y un panorama internacional tan incierto como influyente en nuestras vidas, la peor opción es dejar al azar lo que pueda pasar con nuestra vida económica.

Realmente, pocos de estos deseos se suelen materializar. Nuestro día a día hace que sigamos la meta de cada instante olvidando nuestros grandes objetivos.

Ahora es el momento de construir un Plan para el año o, si me lo permiten, para los próximos diez años, ya que en economía el largo plazo es importante como compensador de ciclos negativos y positivos. Al planificar, tenemos que saber dónde queremos llegar teniendo una visión clara de la finalidad. Ya lo fijo Séneca: "No hay viento favorable para quien no sabe hacia dónde va". Además, es clave determinar el cómo, a pesar de que siempre habrá situaciones que nos desvíen de nuestro camino.

Para que podamos cumplir nuestro Plan, éste tiene que estar muy bien definido. Los objetivos que nos pongamos tienen que ser:  Realistas, ya que colocarse objetivos inalcanzables no hará más que desmotivarnos; Específicos, cuanto más abstractos sean, más difícil será alcanzarlos; Cuantificables, los números limitan las interpretaciones subjetivas; y Evaluables, para poder revisarlos periódicamente.

Estos son los factores de éxito de nuestro Plan que, además deberá estar escrito para no quedarse en el baúl de los recuerdos.

Que tengan un feliz 2008, acompañado de un magnifico Plan.