Xavi Bermúdez presenta Tríptic, su último libro

Xavi Bermúdez presenta Tríptic, su último libro

{mosimage}Tal vez lo más anecdótico fue el hecho que la biblioteca "olvidó" que se hacía esa presentación, de manera que no hubo ningún técnico del Ayuntamiento que me presentara, haciendo que la presentación en sí tuviera ese aire de autoedición (tal vez autopresentación). Personalmente lo encuentro un hecho positivo, ya que la verdad es que la presentación perdió mucha formalidad en favor de una reunión de gente con un interés común, pero que salió de forma muy informal y dinámica, con mucha participación de los asistentes. Lástima que cayeras en las redes de desinformación de la biblioteca ;)

Respecto al libro en sí… esto siempre es complicado de explicar, pero creo que lo importante de este es que se trata de un libro muy humano, no es ingenuo, no quiere explicar lo maravilloso que es el mundo, porque no lo es, pero sí que quiere mostrar unos momentos extraordinarios en la vida de unas personas normales. Éste es un libro donde pesa mucho más el cómo la historia se va relatando, si Sang! estaba escrito a partir de una historia que se iba detallando progresivamente hasta tener el libro escrito, Tríptic es, en cierta manera al revés, sería como tejer la historia a partir de cada frase, buscando mucho más las palabras, y dejando que ésta crezca. A medida que una historia crece, toma entidad, y ella misma pide lo que tiene que pasar. Creo que Tríptic nació más de esta manera.

Hay que decir que es un cambio de registro importante, pero ésta era una historia que tenía que escribir. De hecho la empecé hace ya mucho, pero necesitaba haber escrito algo antes para poder convertirla en un libro, y tras Sang! creo que era el momento adecuado para avanzar en esta dirección.

Tríptic
por alterego
Autor: Xavier Bermúdez Badia
Categoría: Narrativa
Subcategoría: Novela
Sinopsis:
Poc més tard estic conduint per l'autopista, cap a una ciutat que no he visitat mai abans, perquè una persona que no conec m'ha demanat que hi anés. Baixo les finestres per apaivagar una mica la calor, i pujo la música -aquella música rabiosa i punyent que encara fa bullir la sang- per tapar el soroll. Sóc un altaveu enorme i destartalat  que es mou roçant els límits de velocitat legals. Si tot va bé arribaré dins de poc temps -i molts peatges-. Però duc una càrrega que he d'entregar, miro al seient del costat per comprovar que encara hi és. Un quadern. Perfecte. En els darrers dos dies les coses s'han anat confabulant igual que les paraules que van teixint un text, sense saber cap on van, només fent nusos un rere l'altre. Jo només segueixo aquests nusos sense saber què s'està teixint, quin és el final del meu text. Ara només em preocupa que el meu anònim contacte em dugui fins a ella. I que no sigui massa tard.