12.5 C
Castelldefels
Dijous, desembre 2, 2021
spot_img
IniciCinemaResumiendo

Resumiendo

En uno de los muchos resúmenes del año que se hacen por estas fechas, leo que 2015 ha sido un buen año de recaudación mundial en los cines; se ve que hemos ido bastante más que los años anteriores y que nos hemos dejado parte de nuestros presupuestos en ver películas. Y resulta que ha sido un fenómeno generalizado y que todo el mundo también ha hecho más o menos lo mismo. No sé, no sé, habrá que preguntarle a nuestro experto de “Fuera de campo” en cuestiones financieras a ver si la noticia es realmente cierta o guarda alguna de esas trampas tan habituales que, sin decir mentiras, hacen que las verdades no sean tales. Consulto y os digo.
Lo que sí es cierto es que estas semanas han sido las de “Star wars”, en este caso la séptima entrega, con el añadido de “El despertar de la fuerza” y bajo la batuta de J.J. Abrams, aunque (qué duda cabe) bajo la sombra alargada de George Lucas.
Hay que reconocerle a la producción el mérito de haberse convertido en un acontecimiento mundial, sin duda; pero hay que atribuírselo no solo a la película sino a toda la maquinaria que se ha desplegado antes, durante y después de su estreno. Pocas veces se ve una campaña de promoción tan bestialmente orquestada y tan efectiva: hubo un momento en el que incluso los noticiarios más “serios” sucumbieron al fenómeno y la película se convirtió en portada y primicia de prácticamente todos los medios del mundo; en el momento del estreno, sesiones de días anteriores a las doce de la noche para satisfacer el hambre de galaxia de los más freekies y para rematar, una oleada de merchandising justo en época de papás noel, reyes y otros portadores de regalos… en fin, una jugada perfecta, cara y muy, muy rentable.
No soy muy amigo yo de las historietas de Georges Lucas y nunca me han parecido nada del otro mundo. He visto las tres primeras entregas, las que se hicieron primero quiero decir, y las otras tres que son anteriores pero que se hicieron después no me han interesado y las he ojeado en televisión, pero no han logrado atraer mi atención. A mí, la verdad, es que eso del lado oscuro, de ser o no tu padre, de ejércitos de soldados blancos y naves interestelares en continua lucha siempre me ha parecido cine de aventuras bien facturado y poco más, aunque a razón de los seguidores de la saga seguro que estoy equivocado.
Por si se podía enmendar mi error, decidí ir a ver esta séptima entrega al cine, en pantalla grande y en versión original, que es como se tienen que ver las películas y especialmente algunas, y, en fin, que si quieres arroz Catalina, que no me apunto al club de fans: “El despertar de la fuerza” me parece más de lo mismo (de las primeras) pero con mejor color, mejores efectos y mejor sonido (cuestión de mejora tecnológica). No le veo yo la magnitud a este producto entretenido e impecable que sin la campaña de marketing hubiera sido la delicia de sus fans y poco más. Aunque, claro, que hay mucha gente que quiere saber de antemano lo que va a ver, encontrar en la pantalla el producto que le gusta, ir sobre seguro y sorprenderse con algo de cambio en la forma y algún que otro giro en el contenido; yo prefiero que me sorprendan y que lo que veo sea algo lo más diferente posible a lo que ya he visto, cuestión de gustos y expectativas, sin duda.
Y volviendo al récord de recaudación, pues resulta que sí, que es cierto, pero que hay que tener en cuenta que se habla de dinero, no de espectadores y que las entradas están cada vez más caras (y añadir el plus del 3D) y que, sobre todo, ha entrado el mercado chino que junto al estadounidense supone el 44% de la recaudación mundial. O sea, que si hasta ahora veíamos películas del gusto yanqui, a partir de ya nos las vamos a tragar como les gustan a los chinos. Que nadie se rasgue las vestiduras, con estirarse un poco los ojos bastará.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments