Las excavaciones impulsadas por el Ayuntamiento de Castelldefels y el Grupo de Investigación Histórica de Castelldefels (GREHIC) han permitido descubrir una tumba romana de inhumación en el entorno del Castillo, un hallazgo que aporta nueva información sobre la antigua villa romana asentada en la colina. El descubrimiento ha sido documentado por el equipo dirigido por el arqueólogo Pere Lluís Artigues, con la colaboración del historiador del GREHIC Alfonso López Borgoñoz.
La sepultura, cubierta con tegulae y orientada de este a oeste, será objeto de análisis antropológicos y arqueológicos para determinar la edad, el sexo y la cronología exacta del enterramiento. Junto a la tumba también se han hallado fragmentos de cerámica Terra Sigillata, que podrían situar el hallazgo entre los siglos I y III d. C., reforzando el valor histórico y arqueológico del Castillo de Castelldefels.





